Ya sabeís que llevo dos o tres semanas viviendo exclusivamente para la idea de clandestinos, la cual va bien, salvo que por un par de contratiempos se va a retardar un poquito más.
Escribir en internet es fácil, llevar tus ideas a la realidad del papel otra muy diferente, encontrar apoyo lo es aun más, sobre todo cuando se trata de hacer algo que, los involucrados creemos importante (cada cual en su medida). Los que me leeís desde hace tiempo sabeís de sobra todas mis movidas en ese aspecto y la de tiempo que llevo buscando gente que se involucre de verdad en hacer llegar ciertas cosas que no se limiten a escritos narcisistas o ególatras (y pamplinas varias) a los que estamos acostumbrados.
Encontrar gente que quiera transmitir algo más allá de la mera forma con lo que escriba es aun mas dificil, que se comprometan casi imposible. Clandestinos no nace como un diario ni para sacar algo de dinero (ha habido gente que incluso me ha preguntado que cuanto iban a cobrar... increíble), huyen despavoridos cuando se le transmite la idea básica, que esto cuesta, que no es una publicación pseudointelectual donde el tontopollas de turno, va a discutir sobre la supuesta homosexualidad de "Niche", a ver si consigue con eso de salir en un fanzine, meterla en algun sitio.
De eso hay muchos, para eso no se necesitan revistas cutres de papel, para eso ya existen los blogs (no generalizo, pero no es por falta de ganas sino porque hay muy buena gente en este mundillo y que para gustos los colores, aunque a mi me vaya tanto el negro).
Me alegra ver que despues de una busqueda de.... cuatro años, creo, he encontrado a gente que quiere hacer cosas, que necesita decirlas, no por internet para su grupo de amigos, sino para la gente de la calle, porque sienten que algo va mal y están dispuestos a jugarselas por la mancha de cretinos que hay ahi fuera mirando para otro lado o cruzándose de acera cuando ven cierto peligro, sin importarles que su silencio va a ser el legado que dejen a sus hijos, cobardía engendra cobardía, y aunque el valor, dicen, es de prudentes no de temerarios, me alegra haber encontrado gente tan loca como yo para perder el tiempo, el dinero y la fé en el género humano.
Porque se pierde un poco con cada intento, con cada paso, aunque siempre encontramos una excusa en eso de si no lo hago yo no lo va a hacer nadie, cruda y sobre toda muy puta verdad.
No estoy enfadado, todo lo contrario, enormemente contento, que somos gilipollas ya lo sabía, pero que algunos se presenten voluntarios en plan mártires, eso, ya hacía tiempo que no lo esperaba.
Me alegra ver que aparte de mi, hay mas gilipollas preocupados por la herencia que dejaremos, y aunque está claro que ninguno vamos a figurar en la historia por partirnos los cuernos por lo poquito que podemos hacer, formaremos parte de ella.
Gracias a los que aun mantenéis cierta ilusión por hacer algo en conjunto sin esperar una medalla al mejor.